Realmente Existo?

Prólogo

Nunca he tenido la oportunidad de hacer las cosas que quiero a grandes escalas, por eso quiero intentarlo escribiendo este libro. Siempre he pensado que mi vida es muy diferente a la de otras personas, creo que nací con un objetivo y ese es mostrarles un camino distinto. A veces queremos escapar cuando sentimos que el mundo se nos cae encima, yo estoy aquí para enseñarles que no hay que huir ni tener miedo, sino, todo lo contrario, al enfrentar los sucesos diarios de nuestra vida, nos estamos dando la oportunidad de crecer tanto en conocimiento como en expectativas para nosotros mismo.

Con cada paso que damos nos acercamos más a lo que será, nuestro gran destino. La vida: es un camino muy difícil de andar, tiene sus altas y sus bajas, sus bosques y sus claros, sus tristezas y alegrías, en fin podríamos decir que tiene muchos sinónimos y antónimos. Esta es una historia que aún no tiene fin, pues aun no he muerto… es mi historia, es mi familia, son mis vivencias y creo que mis experiencias pueden ayudar a otros a no cometer los mismos errores. 

A veces no sabemos hasta qué punto hemos olvidado los sucesos de nuestra vida y al no poder recordarlos se va borrando lo que una vez fue la base de nuestra existencia. Muchas veces vamos caminando por lugares que creemos que es la primera vez y nos detenemos a mirar algo que nos llama la atención, nos quedamos un segundo pensando y nos preguntamos: -¿Dónde lo he visto antes?, pero ya ha pasado mucho tiempo, por lo que no nos damos cuenta que ya estuvimos ahí, quizás en brazos de nuestros padres, o de la mano de nuestros abuelos, o quizás, con alguna pareja con la que solo disfrutábamos de un buen momento. Así mismo pasa cuando nacemos en un hogar y decidimos que nuestro tiempo ahí ha terminado, o simplemente la vida nos obliga por diferentes situaciones a buscar un lugar mejor. Algo así me pasó a mí con la casa de mis abuelos; una vez me preguntaron que por qué esta casa era tan importante para mí, la respuesta es porque mis cimientos, mi experiencia y lo que soy hoy en día nació allí.

No sé si podré recordar todo lo que quiero, pero me conformo con que sea todo lo que necesito. Pues con ello puedo escribir mi libro y demostrarme a mi misma si “Realmente Existo” o fui producto de mi imaginación. Hoy puedo decirles que el miedo vivió conmigo muchos años, pero nunca me venció ni evitó que cumpliera con mi destino. Todo lo contrario, me ayudó a sentirme viva y a recobrar el sentido cuando pensaba que todo estaba perdido. En ocasiones me hizo correr, en otras chocar contra muros y sufrir grandes caídas, hubo momentos en los que me derrumbé porque pensé que no tenia columnas de las que agarrarme, pero hoy puedo decirles que aprendí mucho de ese dolor. Poco a poco fui adquiriendo experiencias y aunque muchas veces no podía seguir adelante, logré encontrar fuerzas para seguir luchando. Las personas que más quise me abandonaron y me vi muy sola, sin otra opción que mirar al frente y olvidarme que una vez estuvieron ahí. Dolió, si, dolió mucho y mi corazón sangró por ellos, pero pude encontrar un pequeño rayo de sol en cada tormenta, y muy en mi interior sabía que yo podía. No importó todo mi sufrimiento, el tiempo nunca se detuvo para ver como estaba, la lluvia nunca paro para que no me mojara y la tierra no secó su fango para que no me ensuciara. Hoy sigo mi sueño, lucho por lo que quiero, ¿Me caeré?, si, claro que sufriré grandes caídas pero así mismo voy a levantarme, porque la vida sigue, el tiempo corre, los árboles crecen y yo creceré con ellos. Soy mujer y algunos creen que somos débiles, yo no estoy de acuerdo pues aunque no tenga los músculos de un hombre soy tan capaz de alcanzar el éxito como cualquiera, eso haré: cumpliré mis sueños, y uno de ellos, es ser una gran escritora.

No importa qué edad tengas o de que raza seas, si eres hombre o mujer. Te hablo a ti, a ti que lees mis paginas, no te rindas, no sé cuáles sean tu problemas pero hoy te digo, que todos pueden solucionarse yo aún tengo muchos, pero “Justo cuando la oruga pensó que todo se acababa, se convirtió en mariposa”

En mi vida no solo hubo dolor, también existieron grandes alegrías y personas que amé con locura. De ellas también aprendí que hay muchas formas de amar y que aunque en ocasiones no creas que puede llegarte un momento tan completo, yo te digo que si existen. Este sentimiento, no tiene nombre, edad, sexo o familiaridad, nace en cualquiera, crece en lugares inimaginables y se desarrolla en cualquier espacio de tiempo. Podemos encontrarlo en una mirada, en una caricia o en un simple roce. Tampoco importa el lugar cuando quiere que lo encuentres, solo aparece delante de ti, es tu decisión si le tomas o no la mano. 

Hoy vivo mi vida como quiero, sin pensar más allá y disfrutando de mis sentimientos sean cuales sean. 


Comentarios